La ventaja que tenés sobre el mejor fondo del mundo

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Carta # 29

Un libro recopiló los rendimientos de los 67 mejores inversores de la historia. Cuando revisás de dónde salen esos números, aparece algo que juega a tu favor.

Buenos Aires, 11 de septiembre de 2026
Por Fede Tessore

Estoy leyendo un libro que se llama Excess Returns, de Frederik Vanhaverbeke. Es un estudio comparativo de los métodos de los grandes inversores, y el autor se tomó el trabajo de analizar cientos de libros, cartas, artículos y discursos de decenas de ellos a lo largo de un siglo.

En las primeras páginas hay una tabla que me frenó en seco. Son 67 nombres, los inversores y traders más famosos de la historia, ordenados de mayor a menor, cada uno con su retorno anual compuesto y los años que duró ese récord.

Mi ejemplar del libro Excess Returns, abierto en la tabla de rendimientos
Mi ejemplar, abierto en la tabla que originó esta carta.

Arriba de todo, Richard Dennis: 120% anual durante 19 años.

Lo primero que sentí no fue admiración. Fue desconfianza. Hice la cuenta ahí mismo: 1.000 dólares al 120% anual durante 19 años son más de 3.000 millones. Eso no existió nunca, ni con Dennis ni con nadie.

Así que en lugar de seguir leyendo, me puse a chequear la tabla. Tardé una tarde y salió esta carta.

Antes de entrar, te dejo esa misma tabla ordenada y legible, porque la vamos a usar en toda la nota.

Los 12 primeros del ranking original de inversores, con su retorno anual y los años que duró el récord

I — El primero de la lista perdió más de la mitad de la plata de sus clientes

Richard Dennis fue un trader de commodities enorme, eso no está en discusión. En los años 70 pidió prestados 1.600 dólares y llegó a una fortuna personal de cientos de millones. Fue el creador del experimento de los Turtles, que entrenó a un grupo de principiantes y demostró que se podía enseñar a operar con reglas.

Lo que la tabla no cuenta es cómo terminó.

En el crash de octubre de 1987 perdió 10 millones en un solo día. Entre 1987 y 1988 sus pérdidas totales se reportaron en 50 millones. Sus dos fondos públicos habían arrancado ese año con unos 115 millones de capital y para principios de 1988 valían menos de la mitad. En abril suspendió las operaciones. En agosto, a los 39 años, cerró todo y se fue del negocio. En 1990 su firma cerró un acuerdo por más de 2,5 millones con inversores que lo denunciaron por no seguir sus propias reglas, sin admitir ni negar responsabilidad. Volvió a manejar fondos a fines de los 90 y los cerró después de perder en el verano de 2000.

El número 1 de la lista es un hombre que perdió más de la mitad de la plata de sus clientes y se retiró dos veces.

Eso no lo hace un mal trader. Lo que hace es demostrar que un rendimiento sin contexto no dice absolutamente nada.

II — Las cuatro preguntas

Cuando terminé de revisar la tabla me quedaron cuatro preguntas que ahora le hago a cualquier rendimiento que me muestran. Te las dejo, porque valen más que la tabla entera.

¿Está auditado? Al pie de esa tabla figuran las fuentes: son libros. Entre ellos la serie Market Wizards, que son entrevistas donde el trader cuenta sus propios números. El autor tuvo el cuidado de titular la columna como estimaciones. Nadie más lo leyó.

¿Es neto de comisiones? Walter Schloss figura con 20,3%. Su sociedad compuso al 21,3% anual entre 1956 y 1984, pero los socios se llevaron 16,1%. A lo largo de sus cuatro décadas y media el promedio neto fue 15,3%.

Comparación entre el rendimiento bruto y el neto de Greenblatt, Schloss y Munger

¿Cuánto duró? Michael Marcus convirtió 30.000 dólares en 80 millones. Las fuentes no coinciden en el plazo: algunas dicen 10 años, otras dicen menos de 20. Con el mismo resultado, 10 años dan 120% anual y 20 años dan 48%. La tabla eligió el número que quedaba más arriba.

¿Cómo terminó? Es la pregunta que nadie hace y la única que separa un método de un golpe de suerte.

III — El ranking que queda

Apliqué las cuatro preguntas a los 67 nombres. Con un mínimo de 10 años de historia, sobreviven 14. Estos son los que pasan todo, auditados y netos de comisiones.

El ranking de inversores que pasan el filtro completo, ordenados por retorno anual neto

Con números brutos o menos verificables, pero con un final digno, entran otros cuatro: Joel Greenblatt, Stanley Druckenmiller, George Soros y Charlie Munger.

Fijate en Lynch: es el retorno más alto de la lista y también el track record más corto. Y fijate en Buffett: está a mitad de tabla en el ranking original y es el segundo en años.

IV — Cómo se consiguen esos retornos

Acá quiero ser preciso, porque es fácil sacar la conclusión equivocada. Superar el 20% anual sostenido se puede. Hay siete en esta lista que lo hicieron. La pregunta es con qué.

Encontré cuatro palancas, y aparecen una y otra vez.

Fondo chico. Es la más importante y la que menos se menciona. Greenblatt arrancó con 7 millones y devolvió el capital externo cuando creció. Ruane cerró el Sequoia a nuevos inversores en 1982 para proteger el rendimiento de los que ya estaban. Lynch se fue cuando el Magellan llegó a 14.000 millones. Druckenmiller cerró Duquesne con 12.000 millones diciendo que ese tamaño desafiaba su propio estándar. Buffett dijo en 1999 que con 1 millón de dólares garantizaba 50% anual.

Apalancamiento. Soros y Druckenmiller operaban monedas y futuros. Druckenmiller hizo unos 30% anuales durante casi 30 años sin un solo año negativo. Dennis usó exactamente la misma herramienta y perdió 50 millones en dos años. Misma palanca, dos finales.

Concentración. Simpson tenía 33 acciones en 1980 y las fue reduciendo a sus mejores ideas, con 35% a 45% de la cartera de una aseguradora en acciones cuando la industria ponía 10%. Munger concentraba tanto que cayó 32% en 1973 y otro 32% en 1974, seguidos, y cerró la sociedad porque no soportaba darle esas noticias a sus socios.

Un terreno donde casi nadie mira. Greenblatt en spinoffs y quiebras. Bolton en situaciones especiales del mercado británico. Schloss en empresas que valían menos que su capital de trabajo. Ninguno ganó teniendo mejor información sobre las acciones que miraba todo el mundo.

V — La palanca que ya tenés

Hace unos años hice el OPM en Harvard, el Owner President Management, un programa de tres años para dueños y presidentes de empresas de todo el mundo.

En tres años no escuché a ninguno hablar de un 40% anual. Ni de un 30%. El tema era otro. Hablaban de no perder. De sucesión. De que la empresa siguiera viva cuando ellos ya no estuvieran. De plazos de 20 años.

Esa gente puede contratar al gestor que quiera, y aun así piensa en 12% o 15% y en no romperse en el camino.

Y ahí está la buena noticia escondida en toda esta tabla. De las cuatro palancas que producen retornos extraordinarios, la primera y más poderosa la tenés gratis. Sos chico. Ningún fondo de 12.000 millones puede comprar mañana a la mañana lo que vos podés comprar. Es la única ventaja estructural que un inversor individual tiene sobre Wall Street, y la mayoría la desperdicia tratando de imitar a los grandes, en vez de hacer justamente lo que los grandes ya no pueden hacer.

¿Cuál es el rendimiento anual al que apuntás vos, y de dónde salió ese número? Escribime a cartas@fedetessore.com, te leo.

Fede Tessore


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Todos los jueves mando una carta como esta, gratis, con lo que estoy leyendo, mirando y pensando sobre inversiones.